Al límite, entre imágenes y mentiras: Mi experiencia con el sexting.
- 22 oct 2024
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Imagen tomada de Físcalía General del Estado de Veracruz
Fue por Facebook la primera vez que interactué con él. Ya lo había visto por mi barrio una vez, porque, aunque él no vivía ahí, lo frecuentaba mucho. Realmente ni tenía interés en conocerlo, pero como por arte de magia, un día después de haberlo visto por mi barrio, “Facebook” me lo recomendó en la sugerencia de amigos. Como en Facebook todos quieren ser amigos de todos, le envié la solicitud.
La primera vez que tuvimos contacto fue porque le respondí una de esas famosas cajitas de preguntas que hacen en las historias de Facebook. Él me respondió, y desde ese momento comenzamos a conversar. Me había dicho que de todas las mujeres que le habían respondido esa historia, yo era la única con la que había podido entablar una buena conversación, mentira o no, yo le creí.
Luego de meses de hablar por Facebook e incluso Instagram, una noche empezamos una conversación que luego de un rato empezó a tomar un mood sexual e íntimo ¿la verdad? no sé ni cómo llegamos a esa conversación, lo cierto es que pasó. Él sugirió que nos enviáramos fotos, él decía que sería divertido y afianzaríamos nuestra “amistad” ¿Amigos? no sé si todos los amigos hacen eso, pensé. Pero accedí, porque me gustaba y quería que me considerara más que una amiga. Poco a poco, las fotos fueron subiendo de tono, lo que al principio solo fueron fotos y videos de nuestro rostro, al final se convirtieron en fotos mucho más comprometedoras, íntimas. Esa noche, me sentía segura, confiaba en él. Pero no fue la primera vez que lo hicimos.
Semanas después lo repetimos, pero esta vez al grano, solo imágenes y videos de contenido sexual. Esa noche, en los últimos videos que enviamos, él lo hizo a través de la opción de “ver una sola vez” que tiene WhatsApp, lo que me molestó, porque yo se las enviaba para que le quedaran en el celular. Lo cuestioné y le conté mi inconformidad, a lo que él me responde ¡Yo no me puedo exponer así!. Esa noche me enojé y cortamos la conversación. Siendo sincera, para mi esa noche fue horrible, me sentía arrepentida, incomoda, pero sobre todo impotente.
Al día siguiente, le escribí y volví a cuestionarlo sobre las fotos, él se disculpó y aunque yo no me sentía del todo segura, seguimos hablando durante semanas. Luego de un tiempo lo volvimos a hacer, y esta vez ninguno tenía la opción de “ver una sola vez”, nuevamente caí, y así como esa, unas cuantas veces más. Aunque nunca habíamos hablado en persona, yo lo hacía con confianza, misma, que él trató de ganarse. Al principio tenía cierto temor de enviar ese contenido, pero con el tiempo lo normalicé y eso pudo haber sido mi calvario.
Luego de muchos meses, él se fue desvaneciendo, se conectaba menos y las conversaciones era menos frecuente, hasta que llegó un punto en que cortamos nuestra comunicación, pero antes, nos pedimos borrar nuestras fotos y mostrar la galería para corroborar que no existieran. Yo lo hice, y él me dijo que también, pero pensándolo bien, tal vez fui muy ilusa, porque en realidad no tenía certeza de que él eliminó esas fotos o que no se las había enviado a alguien más. Al sol de hoy, esas fotos no han sido filtradas, y sinceramente pienso que corrí con suerte. Si hoy me preguntas si lo volvería a hacer, es un NO rotundo, que él me gustara, nubló mis sentidos y me expuso a riesgos de vulneración de mi privacidad, y aunque no las filtró, nadie me asegura que no lo hará, y mucho peor, que no me extorsionará. Hoy se cumplen 7 meses de eso, pero el miedo y la incertidumbre siguen intactas.
Este testimonio refleja una experiencia común en la era digital, donde enviar contenido sexual e íntimo se ha vuelto una forma de interacción social y, aunque en el caso expuesto el contenido no trascendió o fue filtrado, no todas las personas que se adentran en esta práctica corren con la misma suerte. Esta actividad que cada vez es mas común en las dinámicas sociales actuales acoge el nombre de sexteo o sexting, que es a menudo percibido como una forma inofensiva de explorar la intimidad, pero la realidad es que su impacto puede llegar a ser muy destructivo.
Según Cárdenas y otros (2023) el término “Sexting” nace de la combinación de las palabras “sexo” y “texting” (mensajería de texto en inglés) y es definido por muchos como el intercambio de contenido sexual y explicito autoproducido a través de aparatos electrónicos y plataformas digitales. A medida que el ciberamor ha tomado forma, el sexting ha evolucionado y la manera en que se experimenta es diferente de acuerdo con muchos factores, como el género, la edad, el estrato social e incluso la inteligencia emocional que tiene una persona.
Si bien, el sexting para algunos puede ser una experiencia intima entre parejas, lo cierto es que los riesgos que nacen de esta práctica son alarmantes, más aún, cuando se tiene en cuenta que es un fenómeno común tanto en adultos como en niños y jóvenes, y son estos últimos quienes más han normalizado esta actividad, exponiéndose a ser víctimas de la difusión no consentida de este contenido, el acoso virtual o incluso víctimas de la sextorsión que es “cuando alguien amenaza con distribuir contenido sexual sin consentimiento a menos que se cumplan ciertas demandas” (Cárdenas y otros, 2023; Protección Online, 2024).
El sexting como una problemática actual es una realidad, por eso el gobierno colombiano abrió puerta a diferentes herramientas para tratar casos de ciberacoso, ciberbullyng e incluso sextorsión, por eso si vives o conoces alguien que vive estas situaciones te compartimos algunos portales a los cuales podrías acudir:
www.enticconfio.gov.co, un portal digital que busca prevenir, denunciar y detener delitos cibernéticos como la sextorsión.
www.teprotejo.org, una línea digital en pro de la protección de la infancia y la adolescencia en Colombia.
https://caivirtual.policia.gov.co/, CAI Virtual de la Policía Nacional, un portal para denunciar casos de acoso virtual y sextorsión.
Referencias
Cárdenas E., Alba Z. y otros (2023). Buenas prácticas en el uso de Redes Sociales 2.0. Ediciones UTB.
Protección Online. (2024, 21 febrero). ¿Qué es el sexting y cuáles son sus riesgos? | Todo sobre sexting o sexteo. Protección Online. https://www.protecciononline.com/que-es-sexting/
Defelipe, S., & Defelipe, S. (2024, 12 agosto). ¿Qué debo hacer si soy víctima de violencia digital? Impacto TIC. https://impactotic.co/micrositios-tic/ciudadaniadigital/violencia-digital-denunciar-en-colombia/#:~:text=En%20el%20Colombia%20las%20cifras%20son





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